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El objetivo de una auditoría es emitir una opinión técnica profesional (favorable, desfavorable, denegada o con salvedades) sobre si las cuentas anuales ofrecen la imagen fiel del patrimonio, de la situación financiera y de los resultados de la entidad auditada, de acuerdo con el marco normativo de información financiera que resulte de aplicación y, en particular, con los principios y criterios contables contenidos en el mismo. Las cuentas anuales auditadas ofrecen:

  • Información fiable al accionista/socio
  • Seguridad al órgano de administración
  • Transparencia ante terceros

La auditoría de cuentas anuales puede ser obligatoria o voluntaria.

Deberán someterse a auditoría obligatoria, entre otras, las entidades que se encuentren en alguna de las siguientes circunstancias:

Superar los límites fijados legalmente

Deben someterse a auditoría, cualquiera que sea su naturaleza jurídica, todas las empresas o entidades que durante dos ejercicios consecutivos superen, a la fecha de cierre de cada uno de ellos, al menos dos de las circunstancias siguientes (artículo 263 del RDL 1/2010, de 2 de julio, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley de Sociedades de Capital):

  • Activo superior a 2.850.000 €
  • Importe Neto de la Cifra de Negocios superior a 5.700.000 €
  • Número medio de trabajadores superior a 50 trabajadores

Estos límites para grupos de empresas consolidables serán, según el art. 42.4 del Código de Comercio:

  • Activo superior a 11.400.000 €
  • Importe Neto de la Cifra de Negocios superior a 22.800.000 €
  • Número medio de trabajadores superior a 250 trabajadores

Contratar con Administraciones Públicas

Las entidades, cualquiera que sea su naturaleza jurídica y siempre que deban formular cuentas anuales conforme al marco normativo de información financiera que le sea aplicable, que durante un ejercicio económico hubiesen celebrado con el Sector Público los contratos contemplados en el artículo 2 de la Ley 30/2007, de 30 de octubre, de Contratos del Sector Público por un importe total acumulado superior a 600.000 euros, y éste represente más del 50 % del importe neto de su cifra anual de negocios, estarán obligadas a someter a auditoría las cuentas anuales correspondientes a dicho ejercicio social y las del siguiente a éste (D.A. 3ª Reglamento Ley de Auditoría).

Percepción de subvenciones

Las entidades, cualquiera que sea su naturaleza jurídica y siempre que deban formular cuentas anuales conforme al marco normativo de información financiera que le sea aplicable, que durante un ejercicio social hubiesen recibido subvenciones o ayudas con cargo a los presupuestos de las Administraciones Públicas o a fondos de la Unión Europea, por un importe total acumulado superior a 600.000 euros, estarán obligadas a someter a auditoría las cuentas anuales correspondientes a dicho ejercicio y a los ejercicios en que se realicen las operaciones o ejecuten las inversiones correspondientes a las citadas subvenciones o ayudas (D.A. 2ª Reglamento Ley de Auditoría).

Haber recibido un requerimiento de los socios

En las sociedades que no estén obligadas a someter las cuentas anuales a verificación por un auditor, los socios que representen, al menos, el 5% del capital social podrán solicitar del registrador mercantil del domicilio social que, con cargo a la sociedad, nombre un auditor de cuentas para que efectúe la revisión de las cuentas anuales de un determinado ejercicio siempre que no hubieran transcurrido tres meses a contar desde la fecha de cierre de dicho ejercicio. El auditor será nombrado por el registrador mercantil y el coste será sufragado por la sociedad (art. 265.2 TRLSC).

Este caso no es posible si la sociedad ha nombrado auditor de cuentas con anterioridad.

Fundaciones que superen los límites establecidos legalmente

Existe obligación de someter a auditoría externa las cuentas anuales de todas las fundaciones en las que, a fecha de cierre del ejercicio, concurran al menos dos de las circunstancias siguientes (artículo 25.4 de la Ley 50/2002, de 26 de diciembre, de Fundaciones):

  • Activo superior a 2.400.000 euros
  • mporte neto de su volumen anual de ingresos por la actividad propia más, en su caso, el de la cifra de negocios de su actividad mercantil superior a 2.400.000 euros
  • Número medio de trabajadores superior a 50 trabajadores

Consiste en someter a auditoría las Cuentas Anuales sin estar obligado legalmente, efectuando el nombramiento bien el Consejo de Administración, bien la Junta General. El informe puede hacerse público por su depósito en el Registro Mercantil, a efectos de transparencia, o bien mantenerse a nivel interno.

Es recomendable realizar una auditoría de carácter voluntario en los casos en los que esté prevista la superación de los parámetros de auditoría obligatoria o como garantía frente a terceros cuando se pretende ofrecer confianza y transparencia al entorno, así como en los casos en los que existan discrepancias entre los socios o accionistas de una sociedad.